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La Coctelera

Categoría: Tótems

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Tótem: El Che, de homófobo a ídolo gay

Ernesto "Che" Guevara se ha convertido en un símbolo revolucionario, para muchos una insignia de la libertad, pero he encontrado algunos documentos que ofrecen otra visión de este hombre, que no es demasiado conocida.


Álvaro Vargas Llosa, The New Republic “La máquina de matar: El Che Guevara, de agitador comunista a marca capitalista.”


Che:
‚“A Guanahacabibes se manda a la gente que no debe ir a la cárcel , la gente que ha cometido faltas a la moral revolucionaria de mayor o menor grado…es trabajo duro, no trabajo bestial‚. Este campamento fue el precursor del confinamiento sistemático, a partir de 1965 en la provincia de Camagüey, de disidentes, homosexuales, victimas del SIDA, católicos, Testigos de Jehová, sacerdotes afro-cubanos, y otras escorias por el estilo, bajo la bandera de las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP).

Vargas Llosa señaló también que la homofobia ha sido parte del pensamiento de izquierdas, como elemento constitutivo de su cruzada por un "hombre nuevo", libre de las "degeneraciones" pequeño-burguesas.

Fragmento del libro ‚“Exposing the Real Che Guevara: And the Useful Idiots Who Idolize Him":

Página XX: ‚“Cuando Madonna se exhibe sin pudor con una camiseta con la cara del Che ¿no se da cuenta de que está haciendo propaganda a un régimen que criminalizaba la práctica del sexo homosexual y castigaba cualquier cosa que se considerara amaneramiento gay? A mediados de los sesenta el crimen de tener un comportamiento afeminado hizo que miles de jóvenes fueran arrancados de las calles y parques de Cuba por la policí­a secreta y llevados a campos de concentración. En un lema con un paralelismo con el de Auschwitz, entre los encargados de las ametralladoras apostados en las torres de vigilancia se leí­a sobre la puerta en grandes letras: El trabajo os hará hombres`‚.

Zoé Valdés, escritora de El Mundo apuntó en un artículo:

Al llegar a casa llamé a un amigo homosexual. Me comenta que toda esta «euforia maricona» (palabras suyas, él es cubano) con el Che se desprende de la película de Walter Salles. En el mes de mayo de 2004 se acababa de estrenar en el Festival de Cannes la cinta Diarios de motocicleta, cuyo tema es el viaje y descubrimiento personal del continente latinoamericano por dos jóvenes argentinos montados en una vieja motocicleta, Ernesto Guevara, de 23 años, estudiante de Medicina, y Alberto Granado, de 29 años, bioquímico. Mi amigo me explica que un número importante de homosexuales interpretaron que el Che era loca -no de carroza, de motocicleta- porque lo interpretaba Gael García Bernal, quien al mismo tiempo estrenaba personaje de loca en la película de Pedro Almodóvar La mala educación.


Parece que nadie está libre de pecado.

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Tótem: Saga Crepúsculo (Twilight)

Cómo muchos amigos me la habían recomendado, y ante el inminente estreno de la película, una tarde que no tenía nada que hacer y 15€ en el bolsillo me acerqué a una librería para comprar Crepúsculo, el primer libro de la saga homónima. Un gran cartel anunciaba que había eclipsado en E.E.U.U. incluso a la todopoderosa J.K. Rowling con su obra Harry Potter. ¿Ficción publicitaria?

Me leí los tres primeros libros, que me resultaron cansinos, lentos, previsibles... vamos, un coñazo. Del cuarto me leí el resumen, y resulta que es donde la historia parece creada en un fumadero de opio (o por un guionista de telenovela).

En los foros de internet, miles de adolescentes adoran a Edward Cullen, el protagonista masculino. Lo creen el hombre perfecto, lo que es toda una paradoja porque el chico es un vampiro (pero de los buenos, de los que no toman sangre humana y todo ese rollo). La autora lo define (unas tres veces por página) como guapo, atractivo, hercúleo... y demás sinónimos. Lo que yo pienso es que es un personaje machista, autoritario, terco, excesivamente protector... Pero es el hombre que las adolescentes esperan encontrar, me parece muy triste.

La protagonista femenina, Bella Swan, que es la que cuenta la historia y básicamente se trata de una chica que siempre se mete en líos, convirtiendo a Edward en un héroe cada vez que la salva. Todo el libro se trata de lo que piensa "yo, yo, yo y alrededor de mi, yo". La chica es bastante egoísta, aunque a veces le den ataques de autocrítica, y está locamente enamorada. Me resulta un personaje completamente plano.

Luego está el tercero en discordia, Jacob Black, el hombre lobo, que también está enamorado de Bella, de la que es su mejor amigo y, naturalmente, odia a Edward. Él se preocupa por la chica, la cuida cuando Edward desaparece, intenta hacerla feliz y le concede todo lo que le pide. Y, como en la vida real, solo recibe a cambio una patada en las narices.

Así que, a pesar de que haya desbancado a Harry Potter, la película sea un taquillazo, y las adolescentes de todo el mundo se hayan enamorado de un personaje de moralidad dudosa (y exponiendome a sus críticas), no le recomiendo esta saga a nadie. Es un soberano coñazo.

Un saludo.

Lo que nunca te contaron.